El aumento del precio del combustible no es un tema lejano ni que afecta a unos pocos, se siente directamente en el costo de los alimentos básicos. Cada vez que aumenta la gasolina, sube también el precio de transportar productos como arroz, leche, huevos y verduras. Al final, todo llega más caro al mercado y afecta el bolsillo de las familias.
Este problema afecta a las personas de bajos recursos, los desempleados y a los que hoy tienen un ingreso promedio. La clase trabajadora siente que el dinero ya no alcanza como antes. Comprar lo esencial se vuelve más difícil y obliga a pensar mejor en qué...