La pérdida amarga

Cuando un equipo del que somos fanáticos, sucumbe estrepitosamente, el desamino y la decepción colapsa nuestro espíritu. La derrota de ayer, del Barcelona 4-0 ante el frnacés PSG, es el más reciente ejemplo. Igual pasa con otros deportes.

El sentimiento de perdida es el mismo. Algunos especialistas lo asemejan con la muerte de algún familiar. Creo que no es tan grave. Como fanático, la vida continua y a los deportistas ganan o pierdan les pagan millones. Así que solo hay disfrutar sin mortificar.

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