Inclusión con aplausos

El público, no solo incluidos los  familiares, amigos, es una pieza fundamental para todo atleta de Olimpiadas Especiales. El ánimo que se le transmite  desde las gradas a esta personas, que con limitaciones intelectuales logra desafiar su cuerpo para dar el máximo esfuerzo, se transforma en un acto de inclusión.

Apoyar a las personas con discapacidad no es solo “tolerarlos” sino tratarlos como lo que son, seres humanos, con aspiraciones, sentimientos y esperanzas de ser cada día mejor para consigo y la patria.

 

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